dissabte, 9 d’abril de 2011

La educación franquista sigue vigente en la población española - Bernardo Ptasevich

La educación franquista sigue vigente en la población española Autor: Bernardo Ptasevich

Así rezaba el Edicto de Granada en 1492 intimando a los judíos a salir de España sin derecho a retorno, caso en el cual serían condenados a muerte. La opción propuesta para salvarse de semejante amenaza era… salvo que acepten bautizarse. Así se concretó la expulsión de muchas familias judías. Los que decidieron quedarse aceptaron bautizarse y convertirse, pero sobre todas las cosas permitieron que se les robe la identidad, la historia de sus ancestros y el derecho a ser ellos mismos. Y pasaron los años, muchísimos años, a pesar de lo cual muchos españoles aún no han hecho su mea culpa, algo que no cura pero alivia, al estilo de la actitud tomada por el Gobierno alemán. Más allá del resurgimiento y la remodelación de muchos sitios judíos del país, la mayoría de la población mantiene una aversión tal contra todo lo judío que se puede tildar de antisemitismo en su más alto grado. La educación franquista esta aún vigente en un gran sector de la población, la intolerancia y también la violencia contra todo lo que no entienden y no quieren. Es extraño sin embargo que se hayan dejado inundar por una inmigración musulmana que cada vez es más numerosa y más fuerte en la Península. Las juderías no han resurgido como forma de reconocimiento a la vida judía en España sino más bien porque es un gran negocio turístico y de esa forma se las explota. Todo lo judío es algo raro y digno de verse, algo que merece dedicarle una visita turística, como quien va a ver una exposición de dinosaurios o de seres de otro planeta que llegaran un día a la tierra. Los últimos gobiernos que llegaron al poder proclamando su oposición a las ideas y métodos franquistas, mantuvieron de todos modos una línea abiertamente antijudía y antiisraelí. Por suerte, en los años recientes aparecieron algunas voces de cordura que se hacen escuchar fuerte cuyo mayor exponente es la periodista Pilar Rahola, quien con su valentía indiscutible pasea por el mundo su posición "políticamente incorrecta" pero absolutamente verdadera. También hay debates y programas informativos cuyos periodistas entienden que los ataques sistemáticos que hacen los medios del país contra los judíos deben terminar. Ellos dan a los españoles y al mundo un enfoque diferente al que estaban acostumbrados. La apertura que supone la red de internet también hace lo suyo. Llegan a muchos españoles otras versiones que las que recibían, con documentación, videos, fotos, documentos. Reciben ese material de amigos de la red. Lo importante es que uno cree más a los amigos que a los diarios y a los informativos de la TV. En definitiva: los españoles tienen una gran deuda con la comunidad judía, tan grande que no la podría pagar nunca, ni con dinero, ni reintegrando bienes, ni apoyando la causa judía cuando es atacada, ni de ninguna otra forma. Pero pueden amortizarla, aminorar su deuda con gestos honestos, humanos y verdaderos que respondan a la historia real y al presente que vive la comunidad internacional y dentro de ella Israel, los judíos y España. Por ello debemos adherirnos a la conmemoración de la expulsión de los judíos de España del día 31 de marzo de 1492. Una oportunidad para reflexionar y para recordar que debemos hacer todo lo posible para permitir que los judíos, sus hijos y sus nietos, puedan recuperar su historia, la verdad sobre sus familias y en caso de que lo deseen puedan volver a su judaísmo y recobrar todos los derechos al respecto. De tanto tirar… un día la van a embocar


Es cierto que los cohetes de Hamás no han tenido aún demasiada precisión. Pero hasta el más inexperto tirador de dardos si tira 500 veces, puede ser que 499 vayan a parar a cualquier parte, pero uno dará en el blanco. Y uno es más que suficiente, diría demasiado, cuando no se han tomado todas las medidas para eliminar esa posibilidad. ¿Hasta cuándo vamos a permitir que nos llenen de misiles contra la población civil, cuando tomaremos de verdad las riendas en este asunto?. Ni el sistema antimisiles Cúpula de Hierro da por el momento la seguridad necesaria. El Gobierno ya avisó, como abriendo el paraguas, que no es infalible y que no es una solución completa, alertando que de todos modos varios misiles pueden llegar a destino. La Autoridad Palestina sabe que tiene que tomar una decisión en lugar de seguir con su juego de dos caras. Debe elegir entre continuar buscando una alianza con Hamás o lanzarse decididamente a un proceso de paz viable y perseguir a quienes se salgan del redil para hacerlo fracasar. Nunca habrá unanimidad, siempre habrá corderos fuera del rebaño que tratarán de boicotear lo que se haga y la mejor manera es atacando a Israel y a sus ciudadanos. Si Mahmud Abás no emite mensajes claros como los que a veces proclama para el exterior pero no para su pueblo, formará parte de los agresores. En ese caso será pasible de ser atacado en defensa de nuestra seguridad. Israel no va a quedar mucho tiempo más de brazos cruzados. Posiblemente no se detenga ante la presión internacional como lo ha hecho la última vez. Como en ciertas enfermedades graves, tendrá que limpiar hasta el hueso y no sólo superficialmente, porque ya se hizo de esa forma y todo volvió a ser como antes. Aunque la comunidad internacional ponga el grito en el cielo, aunque la prensa nos tilde de agresores y no reconozca nuestro derecho a defendernos, aunque inventen todo tipo de mentiras y muy a pesar nuestro se registren algunas enormes injusticias sobre los civiles usados como escudos, no quedará otro remedio que exigir por la fuerza lo que no hemos podido lograr en negociaciones a las que se negaron con cualquier pretexto. La seguridad y la paz logradas en un acuerdo sería lo mejor, pero en su ausencia tendrá que haber seguridad y paz para los israelíes en el único idioma que hasta ahora han entendido los terroristas. Lamentable conclusión.


Juguemos en el bosque mientras el lobo no está


Todo el mundo mira hacia Libia; allí están las noticias, los aliados, Kadafi, los rebeldes, Al Qaeda y todos los que nos hacen estar cada minuto viendo las noticias en busca de las últimas novedades. Gran oportunidad para el lobo de Ahmadineyad que sin quererlo encontró la forma de distraer a todos y de continuar, estos días en silencio casi asombroso, con sus planes nucleares y sus intenciones de eliminar a Israel del mapa mundial. Está calladito porque sabe que no le conviene revolver el avispero ya que otros son los titulares de estos días. Pero el lobo siempre es peligroso; cuando no actúa, hace planes y nunca son buenos. Poco a poco su propia gente va despertando, no todos le temen, hay quienes se animan a desafiar su despotismo aun sabiendo que serán castigados. No hay forma de que la información mundial no llegue. Muchos iraníes ven lo que está sucediendo a su alrededor, algo que les gustaría ver reflejado en su país. Es ahora más importante que nunca controlar lo que está haciendo con su plan nuclear. No hay que abandonar la presión para hacerlo desistir, extremar las sanciones y no descartar otras vías ya que Ahmadineyad es otro de los que no entienden otro idioma que la presión hasta sus últimos limites. Soñemos con que los pueblos árabes que se están levantando contra los dictadores reconozcan la ayuda que reciben de la comunidad mundial y respondan de una forma positiva, en primer lugar ordenando sus leyes, sus instituciones y sus gobiernos, siendo justos con sus propios ciudadanos. Pero lo más importante es que entiendan que deben transitar otro camino diferente al de sus predecesores, un camino de diálogo, de negociaciones, en el que defiendan lo que creen que les corresponde y respeten las posiciones diferentes tratando de llegar a acuerdos que eviten la violencia, más guerras, más muertos y más pérdidas irrecuperables.

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